Darksiders 3

Hace más de cinco años desde la última entrega de Darksiders, donde controlábamos a Muerte y tenía ganas de una nueva entrega de la saga. En esta ocasión manejamos a Furia, que armada con su látigo debemos buscar el equilibrio entre los tres reinos: Cielo, Tierra e Infierno.

Un planteamiento diferente

Esta nueva entrega, de la mano de Gunfire Games, ha cambiado el planteamiento respecto a los otros dos juegos de la saga. Mientras que siguen existiendo puzles a lo largo de los escenarios, se ha centrado más en el combate, en los elementos que caracterizan a un Hack and Slash. Además, la exploración queda mermada, ya que comparado con las otras dos entregas, es más lineal.

El juego cuenta con más sombras que luces, ya que los puzles cerca de ser ingeniosos, son un elemento repetitivo donde la mayoría consisten en activar espadas para abrir puertas mediante un uso mínimo de los poderes. Además, en la mayoría usaremos una especie de insecto que se alimentará del material necesario para desbloquear algunas zonas. En definitiva, me han parecido poco originales. He acabado con la sensación de que podían haberlos diseñado más complejos, o al menos con la necesidad de interactuar más con nuestras habilidades.

Espadas que tenemos que activar para abrir nuevas zonas y progresar en el mapa.

Respecto a la exploración, no estamos ante un mundo abierto ya que nos guiarán de la mano hacia nuestro siguiente objetivo a derrotar. Solamente volveremos a puntos anteriores si queremos hacer uso de nuestros nuevos poderes para desbloquear algunos caminos para recolectar almas u objetos. Además, ya no contamos con un caballo como en anteriores entregas, esta vez tenemos que realizar el camino a pata.

El apartado donde más luce Darksiders III es el combate. Primero usamos nuestro látigo a la hora de enfrentarnos a los enemigos y posteriormente desbloquearemos otras armas. Algo que no me ha gustado, ha sido que no hay interacción entre ellas. Simplemente cada una contará con una pequeña lista de ataques, pero a la hora de la verdad con aporrear el botón de atacar te valdrá para eliminar a los enemigos.
Para defendernos, solamente contaremos con nuestra habilidad a la hora de esquivar, ya que en esta entrega no podemos bloquear a nuestros adversarios. Si logramos evadir los ataques en el momento justo, el tiempo se ralentizará y posteriormente atacaremos con un movimiento especial dependiendo del arma equipada.
Quiero hacer un pequeño apunte y es que los ataques de los enemigos a veces se sienten raros al esquivarlos, ya que el frame de invencibilidad no concuerda y por lo tanto no evades el ataque.

Furia enfrentándose en combate con un enemigo.

La historia y progresión, los grandes olvidados

Estando ante la tercera entrega de Darksiders, el universo de la saga a estas alturas debería estar más entrelazado. Repiten la fórmula de centrarnos en el punto de vista individual del Jinete, lo que hace que la historia global no avance prácticamente nada. De hecho, bajo mi punto de vista, el apartado argumental es lo que más flojea. Para más inri, las conversaciones de los personajes no me han gustado nada. Puedo resumirlas en Furia siendo tentada por los Pecados Capitales antes de derrotarlos. Lo que sí me ha gustado, ha sido el doblaje al español con el que cuenta Darksiders III, aunque la sincronización labial no existe.

Nuestro único objetivo a lo largo del juego será derrotar a los jefes de cada nivel, que como acabamos de mencionar, son los Siete Pecados Capitales. La pelea contra cada uno es degustable, se sienten bastante bien, pero eso si, la mayoría se pueden derrotar simplemente atacando y esquivando, sin tener que realizar una mecánica concreta. Respecto al resto de enemigos, que no tienen un diseño o personalidad destacable, hay alguno de los Pecados Capitales que me ha gustado bastante el modelado que tienen.

Uno de los Pecados Capitales a los que tenemos que enfrentar.

Si la historia me ha parecido mala, el sistema de progresión tampoco se queda atrás. Han elegido como modelo para subir de nivel, uno prácticamente calcado al de la saga Dark Souls. Al derrotar enemigos conseguiremos almas que iremos acumulando, hasta que visitemos a un demonio al que se las entregaremos y subiremos de nivel. Si se da la casualidad de que morimos, perderemos las almas acumuladas y tendremos que ir a recogerlas para no perderlas.
Cada vez que subimos de nivel, nos dará un punto para gastar en tres categorías de nuestro personaje: vida, ataque y arcano. Lo malo es que este sistema de progresión no da la sensación de ser cada vez más fuertes.

También podemos subir cada arma de nivel, mediante el uso de elementos que iremos recolectando por los mapas. Por último, cada arma cuenta con huecos para engarzar runas que nos dará un pequeño extra. Como parte mala, puedes pasarte el juego solamente atacando con el látigo, el arma principal de Furia. No tienes si no quieres, la necesidad de aumentar de nivel el resto de armas.

El personaje con el que podemos subir las armas y objetos engarzables de nivel.

Apartado técnico

Darksiders III cuenta con un diseño de niveles con altibajos, donde algunos parecen bien conectados mientras que hay otros que parecen pensados o plasmados con prisa, siendo el resultado muy irregular entre los mapas de cada zona. Alguno en concreto se hace pesado y tedioso jugarlo. El modelado de los mapas, no son nada destacables, aunque es verdad que cada Pecado Capital cuenta con una zona temática.

Si nos centramos en la jugabilidad, los movimientos de Furia se sienten fluidos, pero con matices. La hitbox de algunos enemigos cuando los golpeamos no se sienten bien implementados, mientras que la interacción con el escenario es una de las peores partes del juego. Tenemos el ejemplo de engancharnos con el látigo en un objeto para balancearnos, ya que muchas veces no sabes si vas a poder hacerlo porque es muy irregular, casi aleatorio. Lo mismo ocurre al agarrarnos a los bordes de los elementos del mapa, por ejemplo, cuando intentamos subir una pared y tenemos que realizar un salto para engancharnos, muchas veces acabas en el suelo y no entiendes que ha ocurrido.

La versión que probé de Darksiders III fue la de PC y he tenido una experiencia regulera en cuanto a rendimiento. El juego se paró y cerró cuatro veces en total, mientras que también tenía caída de frames al atacar mediante algunos poderes. En su mayoría, los frames iban estables, pero estos problemas que he mencionado eran bastante molestos.

Conclusión

Tras concluir Darksiders III me sentí algo liberado, ya que disfruté más su primera mitad. Bajo mi opinión, el juego va de más a menos, pero es innegable que cuenta con bastantes problemas si realizamos una vista global. El juego es divertido, sí, pero no está a la altura de las otras partes de la saga. Lo peor es que no avanza en la historia global del universo Darksiders, se queda estancado en el punto de vista de Furia, sin añadir más contenido.

Recomendaría el juego solamente si sois fans de la saga, ya que no destaca en ningún punto concreto, se queda en un Hack and Slash más, donde la exploración y los puzles que caracterizan a las otras entregas, aquí se ven muy debilitados.
En cuanto a la duración, te llevará completarlo alrededor de las trece o catorce horas, sin llegar a ser rejugable más allá de subir un arma u otra, cosa que como dije, tampoco cambia mucho.

Reseña
Historia
3
Ambientación
5,5
Jugabilidad
6
Apartado gráfico y técnico
4
Sonido
6
Ignacio Yagüe
Director de nivelazos.com

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